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  • Alejandra Chang Colón

Conoce a Alana Bayne Hernandez, estudiante de maestría en Ciencias y Tecnología de Alimentos

Carismática, trabajadora y apasionada por los problemas sociales, Alana utiliza la ciencia como punto de partida para educar a otros hacia formas de vida más accesibles y sostenibles.


La entrevista en inglés se puede encontrar aquí.


Apasionada y curiosa por los animales desde muy joven, Alana completó sus estudios de bachillerato en el área de Ciencia Animal en la Facultad de Ciencias Agrícolas de la Universidad de Puerto Rico Recinto de Mayagüez y decidió realizar sus estudios graduados en la misma institución. Como estudiante de maestría, está emocionada por explorar su amor hacia la comida y la nutrición a través de la ciencia como parte del programa de ciencias alimentarias. Dentro de este programa, se especializa en nutrición ovina y calidad cárnica bajo la supervisión del Dr. Abner Rodríguez Carias. Alana actualmente centra su investigación en la evaluación de calidad de la carne en diferentes cortes de carne de cordero. Alana recuerda con cariño esos días de verano trabajando junto a sus corderos y reconoce cómo sus experiencias anteriores como estudiante la prepararon para los obstáculos con los que se encontró en el camino. Ella ha descubierto que el crecimiento no es lineal y el mundo está lleno de oportunidades que usted desconoce, pero que están a su alcance.


Encontrando su camino hacia la ciencia

Nacida y criada en la isla tropical de Puerto Rico, Alana siempre se sintió cercana a la naturaleza y una curiosidad sorprendente por la relación entre humanos y animales. Habiendo estudiado ciencia animal como estudiante subgraduada, deseaba encontrar un camino donde pudiera complementar sus conocimientos en producción animal. Ella recuerda cómo su asesor jugó un rol muy importante en la búsqueda de oportunidades para su crecimiento personal y profesional dentro de la industria animal. “Mi mentor fue quien me puso en la dirección correcta al presentarme diferentes ramas de la ciencia para que pudiera explorar más áreas que, al momento, yo ni siquiera conocía”. Ella enfatiza que no solo lxs profesorxs juegan un papel en brindar orientación durante estas búsquedas, sino que sus compañerxs son una parte integral de ese sistema de apoyo.


“Es importante creer en ti mismx y en tus capacidades, pero también rodearte de personas que te empujen a creer en lo que puedes lograr”.


No es necesario esperar a la escuela graduada para diversificar sus experiencias


Durante muchos años, Alana luchó por relacionar su amor por los animales y una carrera en la industria alimentaria. Se preguntó si estas dos carreras aparentemente opuestas podrían ser compatibles entre sí. Fue a través de la universidad que encontró una comunidad que compartían sus inquietudes y sus pasiones. Completó una práctica profesional como estudiante subgraduada en una finca agroecológica en Manatí, Puerto Rico llamada Frutos del Guacabo. Fue durante esta práctica estudiantil, donde cuidaba de pequeños rumiantes como cabras, que pudo presenciar la agricultura desde un punto de vista real de producción y administración. Fue aquí donde Alana vio una forma diferente en la que se podía trabajar la agricultura. Ella compartió que “una de las lecciones más grandes que aprendí de mi práctica estudiantil es que una persona puede amar y cuidar a los animales, ser una defensora del bienestar animal y aún así consumir carne responsablemente.” ¿Se podría hacer realmente lo que Alana había pensado era imposible? ¡Por supuesto!

Otra experiencia memorable fue un viaje estudiantil donde visitó diferentes comunidades y productores de ovinos en Colombia. A través de esta experiencia pudo presenciar de primera mano cómo estos sistemas de producción se diferenciaban de los que se encuentran en Puerto Rico y Estados Unidos. Llevándose muchas experiencias y lecciones valiosas del viaje, desde entonces ha utilizado esta visión ampliada del mundo y la ha utilizado como combustible para avanzar en su compromiso con un enfoque agrícola más sostenible y ecológicamente guiado.


Hacia el final de sus estudios subgraduados, también trabajó como asistente de investigación con Andrea Lugardo Ríos, quien entonces era estudiante de maestría. Ella describe la oportunidad de trabajar con Andrea en su proyecto como una que “realmente me ayudó a aclarar que este era, de hecho, el camino que deseaba seguir y me preparó para mi propia transición a la escuela graduada. También pude obtener experiencia práctica con diferentes protocolos y procedimientos que luego usaría para mi propio proyecto de investigación, lo que hizo que las cosas fueran mucho más fáciles de comprender más adelante."


Más allá de la escuela de la escuela graduada… ¿Qué sigue?

A pesar de que disfruta de su tiempo trabajando en la granja y el laboratorio, Alana espera algún día combinar dos de sus mayores pasiones: la ciencia y las artes culinarias. Una de las cosas favoritas de Alana es cocinar, seleccionando cuidadosamente las comidas con ingredientes que son nutritivos para el cuerpo y amables con la tierra. 


“Me encanta cocinar y especialmente me encanta cocinar para los demás. Compartir una comida con alguien, ver que disfrutó y se nutrió, me hace feliz, es una expresión de amor. ¡Es maravilloso poder cultivar y producir alimentos! " 

Alana does not rule out continuing her studies further, however, at the moment she Alana no descarta continuar sus estudios, sin embargo, en este momento no se siente segura de emprender un camino hacia un doctorado mientras las clases siguen siendo virtuales. Ella aspira a sumergirse algún día en el mundo de las artes culinarias, pero aún tiene que encontrar un programa que cumpla con sus objetivos.


Educando a la comunidad de una manera nueva

Con un fuerte compromiso con el bienestar animal y el cuidado adecuado de los animales de producción, decidió participar en la educación de su comunidad. Alana se embarcó en un viaje para concientizar sobre temas como el cambio climático, el reciclaje, la salud de las mascotas, la salud reproductiva de las mujeres, entre otros. Fue decisiva en que la actual emergencia de salud pública y un paisaje virtual no la disuadieron de ejercer un impacto. Con esta misión en mente, cofundó Educultura, un perfil de redes sociales destinado a educar al público en general que se lanzó después del cierre causado por el COVID-19 en marzo de 2020. Educultura actualmente produce su contenido en español, ya que está dirigido principalmente a la comunidad latina e hispana, pero Alana espera que continúe creciendo y llegue a más personas. También comenzó a trabajar en un proyecto autónomo, como cofundadora de Rumicare, una plataforma donde no solo se enfocan en educar al público sobre la industria de los pequeños rumiantes y la importancia del bienestar animal, sino que también puedes encontrar servicios generales de cría para tus animales. Algunos de los servicios incluyen cuidado adecuado de los cascos, nutrición, salud reproductiva, esquila de lana, entre otros.


Lxs agricultorxs no reciben el reconocimiento que merecen

Con el mismo entusiasmo que expresa su amor por la cocina y el bienestar animal, Alana expresa la importancia de crear oportunidades que muestren al público general que lxs agricultorxs son trabajadorxs esenciales y que su trabajo debe ser reconocido y pagado de manera justa como tal. Ella comparte un recuerdo de la escuela secundaria donde se burlaron de una amiga por compartir que quería ser una granjera lechera. Alana agrega, “El gobierno y el sistema educativo son y deben ser responsables de promover el respeto por la agricultura dentro de sus planes de estudios desde una edad temprana”.


En cuanto al rol de la mujer en las ciencias agrícolas, genuinamente cree que “las mujeres tienen mucho que aportar, diferentes formas de pensar y perspectivas sobre cómo hacer las cosas. Necesitamos ocupar estos espacios y no permitir que nos impidan participar de ellos. Esta diversidad y representación es crucial para avanzar” y menciona a mujeres sobresalientes e inspiradoras como Temple Granding, a quien reconoce como un modelo a seguir por su trabajo en la promoción del trato humano del ganado.


“Existe un problema de educación donde, como sociedad, la gente no respeta ni comprende la importancia de estxs agricultorxs. Mucho trabajo pasa desapercibido cuando se sirve un plato de comida y la gente no aprecia a estxs trabajadorxs esenciales como deberían.”

Mujeres jóvenes: ¡sean implacables!

La familia ha demostrado ser la mayor fuente de coraje e inspiración de Alana. Las mujeres en su vida son la fuerza impulsora de Alana. Alana describe a su madre como su mayor maestra y modelo a seguir y detalla cómo influyó en su trayectoria profesional al compartir: “Mi madre es generosa, trabajadora, disciplinada y dedicada, todas las cuales son cualidades cruciales en nuestra línea de trabajo y en la capacidad de desempeñarse eficazmente con un equipo". Alana expresa su gratitud en estas lecciones y reconoce su valor más allá del trabajo y la academia. Sin embargo, posiblemente la influencia más notable en la pasión de Alana por su trabajo proviene de su sobrina de dos años. Alana dedica su trabajo a construir un mundo sostenible y justo para que ella prospere como mujer en cualquier cosa que elija hacer, porque puede.



Mientras piensa en todas esas jóvenes y mujeres interesadas en dedicarse a la ciencia, pero aún temerosas, les pide que no cedan en su búsqueda; "No te rindas, sé implacable. Nunca dudes de ti misma ni permitas que te digan que no puedes hacer algo. Desde pequeñas a las niñas se les dice que no somos capaces o que no somos fuertes, lo cual no es cierto. No tengas miedo de decir lo que piensas y sé sincera contigo misma". Alana comparte que como estudiante, una de sus mayores luchas fue un enemigo que muchos de nosotros conocemos muy bien: el síndrome del impostor. Entre las lecciones más valiosas que ha recibido de su viaje a través de la escuela graduada es: "Eres capaz, puedes hacer esto. Reconoce en ti mismx las capacidades, habilidades y fortalezas que reconoces en los demás. Solía preocuparme, pero me di cuenta de que me estaba conteniendo. Era mucho más capaz de lo que pensaba, y eso es lo que nos impide prosperar: el miedo. ¡Ve por ello!"


¡Sumamente agradecidas con Alana por la entrevista!


Puedes encontrar a Alana Bayne Hernández en alana.bayne@upr.edu


Instagram

@Rumicare

@Educultura.pur 


Esta entrevista fue realizada, escrita y traducida al español por Alejandra Chang Colón, miembro del equipo de WAGS.

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